religión que anestesia
los corazones y las voluntades
de sus pobres habitantes
que tienen el cielo ganado
porque, eso sí, son buena gente
Olvidemos los tubos de escape
de los millones de coches
que salieron de un desguace
de algún lugar de occidente
Olvidemos los accidentes
que continuamente salpican
la carretera de sangre
como moscas, caen
caemos
Olvidemos las interminables
jornadas de horas laborables
que reparten las migas
que los oligarcas tiran
Las cementeras
el barrio rodean
dándole peso al aire
más silicótico
que conoció un asmático
minero y siderúrgico
todos los días
menos los viernes
que es cuando se pueden ver
al fondo, las pirámides
Más al sur
un bosque de chimeneas
de fábricas de ladrillos
fabrican un negro Nilo
de humo
que también todos los días
flota, a él paralelo
hacia Hell-wan
nunca se pierde en el desierto
no
todos lo respiramos
La única tregua de este infierno
es una cometa
en una línea de alta tensión
enganchada
Y esto sólo es la verdad, eh?
no os vayáis a creer
que es alguna poesía
pero
sobre todo
no lo olvidéis
el infierno
porque, si lo olvidáis
el momento llegará
en
que no podréis pensar
en otra cosa
en nada más









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