Con el poder de un amanecer
con el pecho henchido en gaviotas
cincelo momentos de gloria
en la piedra de la eternidad
que es la memoria
y mi brazo es el de un bárbaro
que llama a las puertas
del IMPERIVM
arropado por su horda
viernes, 12 de agosto de 2011
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2 comentarios:
Bajo la atenta mirada de Octavio Cesar Augusto, el genocida
Y sólo ye la verdá
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