Nota del autor: muchas veces acontece que las metáforas carecen de sentido, gusto, oportunidad o necesidad, pero bueno, esto es otro tema.
El caso es que la holgura del alma al principio asusta y despista, lo cual es inconveniente, a todas luces.
No obstante, con el paso del tiempo, se agradece ese espacio libre que evita las estrecheces del espíritu y llega un momento en el que ese sitio es tan grande que se pueden hasta jugar partidos de fútbol o incluso ligas enteras con sus propios mitos, alegrías y sinsabores.
Pero por lo demás, bien.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
bien,aquí estoy...suelto, pero medicado...
Di no a las drogas
Maradona
Publicar un comentario